Barcelona en Navidad

5 planes para Navidad en Barcelona

Llega el invierno y con él los días de frío, de sofá, de peli y de manta. El apagar el despertador para dormir tapaditos cinco minutos más. Las ganas de no salir en todo el día de la cama. Los cafés y Colacaos calentitos –o en mi caso fríos, por llevar un poco la contraria– por la noche o por la mañana. Llega el invierno y con él la Navidad. Las vacaciones y festivos. El montar el belén y el árbol de Navidad. El decorar toda la casa y comer las chocolatinas del calendario de adviento. Los reencuentros familiares. Las comidas que terminan a la hora de cenar y las cenas que acaban de madrugada. Llega la Navidad y con ella los amigos invisibles, Papá Noel y los Reyes Magos. La ilusión de volver a ser niños, recoger caramelos en la cabalgata y despertarse muy temprano el seis de enero para abrir, esperemos, muchos regalos.

Llega la Navidad y con ella las ganas de compartir con los nuestros, de hacer cosas nuevas y diferentes, de disfrutar de los alumbrados de las calles, de alimentarnos con solo oler las comidas, de pasear y de vivir una época mágica. Por eso hoy te traigo cinco planes que puedes hacer en familia o con los amigos durante estas fechas. Cinco planes para que puedas vivir la Navidad en Barcelona y disfrutar de la ciudad durante las últimas semanas del año. Cinco planes que a mí, personalmente, me parecen muy guays.

1. Asistir a una función de circo:

Decía que la Navidad te hace viajar en el tiempo y, a ratos, te hace sentir un niño otra vez. Pero también da ganas de salir a la calle, pasear, compartir y hacer planes bonitos y diferentes. Por eso creo que ver un espectáculo de circo es un plan idóneo para estas fechas, porque acompañado de familiares o amigos puedes disfrutar de un plan original que seguro te hace reír y pasártelo fenomenal. El año pasado (2015) para estas fechas fui al Circo Raluy y me gustó tanto la función que un par de meses después quise repetir. Y repetiré otra vez, porque estas navidades y hasta el 19 de febrero el Circo Raluy Legacy hace parada en el Port Vell de Barcelona. Si todavía no has ido, yo de verdad que os recomiendo que lo hagas. Además, el simple hecho de verlo desde fuera es genial. La carpa, las caravanas y el alumbrado son preciosos y lo que hacen sus artistas os va a encantar.

2. Visitar un mercadillo de Navidad:

En la Gran Vía o, para que aproveches y visites lugares importantes, en la Sagrada Familia o a las puertas de la Catedral. Ahí, en pleno barrio gótico, la feria de Santa Llúcia invita desde 1786 a pasear de puesto en puesto e incluso a comprar árboles naturales o artificiales, figuritas del belén, panderetas para acompañar los villancicos que cantaremos en nochebuena, un caganer o un tió al que alimentar con piel de mandarina durante unos días para que nos cague un regalo que si nos hemos portado bien no será carbón. Recuerdo haber paseado por estos mercados cuando era pequeña y recuerdo vivirlo con mucha ilusión. Pero oye, por muchos años que hayan pasado no deja de gustarme coger una tarde el tren y acercarme hasta el centro de Barcelona para mirar puestecitos e impregnarme de la magia de la Navidad. Además, esta feria organiza exposiciones de pesebres, bailes y muchas actividades para los más pequeños.

3. Aprovechar las ‘ofertas’ de Navidad:

Y no, no hablo de comprar dos turrones por el precio de uno sino de participar en las actividades que se organizan especialmente para estos días. O hacer aquellas que solamente por estas fechas son diferentes. Por ejemplo, en Plaza Catalunya desde el día 17 de diciembre y hasta enero habrá un mercado de consumo responsable, espectáculos y actividades lúdicas y culturales. Todo el que así lo quiera podrá escribir su sueño y colgarlo en un gran atrapasueños. También se podrá estar dentro de una gran bola de nieve o presenciar el espectáculo de luz y sonido que tendrá lugar en las fuentes. Éstas son algunas de las cosas que hay preparadas para estas semanas, pero como decía también se pueden leer los folletos que se reparten en los pueblos de alrededor o sus páginas webs y escoger alguna de las cosas que aparecen en la programación. Yo he estado mirando las de Gavà y puedo decir que se podrá entrar gratis a las minas prehistóricas durante un par de días. Interesante, ¿verdad?

4. Patinar sobre hielo:

Cada año, en plena Plaza Catalunya, montan una enorme pista de hielo a la que mucha gente se acerca a patinar. La verdad, cuando era pequeña me encantaba ponerme mis patines de línea y pasarme horas patinando en alguna plaza de mi pueblo. Patinar sobre hielo solo lo he hecho una vez y me pareció divertido, aunque en alguna ocasión no pudiese mantener el equilibrio y terminase de culo en el suelo. Este año han abierto la pista de hielo en el recinto ferial La Farga de L’Hospitalet de Llobregat y quizá, además de proponértelo a ti, debería acercarme yo y probar otra vez a patinar. Quién sabe, igual los años me han dado equilibrio… ¿o no?

5. Pasear por el centro:

Puede parecer algo muy común, pero estoy segura que es muy poca gente la que a lo largo del año saca tiempo para ir con la familia o con los amigos simplemente a caminar por Barcelona. Además, si ya de por sí es bonita, cuando se pone el Sol y se encienden las luces navideñas lo es todavía más. Imagina: Passeig de Gràcia, Plaza Catalunya, el Portal de l’Àngel, la Calle Pelayo y el resto de calles de la ciudad iluminadas. Árboles de Navidad gigantes a la puerta de un Corte Inglés y figuras de Papá Noel que te reciben a las entradas de las tiendas. Mágica. Así es Barcelona siempre y, sobre todo, en esta época del año. ¡Estoy deseando escaparme una tarde ya de ya!

La Navidad es una época del año que puede gustar más o menos, pero se debe reconocer que el ambiente que se crea es especial. Además, son mil y una cosa las que se pueden hacer, ya sean tradicionales o un plan más original. Y tú, ¿qué tienes pensado hacer esta Navidad?

Autor entrada: Judith G. Noé

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