Vistas desde el puente de Henley on Thames

Henley on Thames, paisaje idílico cerca de Londres

Henley on Thames es para mí el pueblo con más encanto de todos los que visité. Quizá porque fue el primero en el que estuve de todos aquellos en los que algunos vecinos se olvidan de las carreteras y las cambian por el Támesis y, por si fuera poco, dejan a un lado los coches para meter un barco en sus garajes acuáticos. Pero sea cuál sea la razón por la que se convirtió en mi favorito, me pareció un lugar precioso y una visita muy recomendable para todos aquellos que quieran conocer Inglaterra a fondo, en este caso el sur de Inglaterra.

Como el río es lo que más me llamó la atención de este pequeño pueblo de 10.000 habitantes es de lo primero que te voy a hablar. Se puede llegar a él muy fácilmente desde la estación de tren, en la que hay un mapa que sirve de ayuda para orientarse. Una vez situados frente al Támesis, las vistas son espectaculares. Hay un embarcadero, una zona en la que se pueden alquilar barquitos o subir a alguno que te lleve navegando hasta otro pueblo de alrededor y también hay algún que otro bar con sus terrazas pegadas al Támesis.

Cerca también hay un puente de piedra construido en 1786 que te permite cruzar el río. Si lo haces llegas a la sede del Henley Royal Regatta –porque, aunque eso no lo he dicho todavía, si esta localidad es famosa por alguna razón es por sus regatas– y si no, puedes ver la St Mary’s Church, una iglesia del siglo XII reformada en 1840. Además, se pueden ver infinidad de casas al otro lado del río y detrás de ellas montañas repletas de árboles que hacen que las vistas impresionen todavía más.

Pero si situado en el puente dejas la iglesia a tu espalda, hay un camino a la derecha que permite pasear mientras se observa la belleza de la que se está rodeado. Además, te encuentras con un parque infantil, el Mill Meadows y el Marsh Meadows –dos zonas de prados en las que sentarse a comer o merendar o simplemente a disfrutar del paisaje– y el Marsh Lock.

Pero a pesar de que sin duda el paseo por el río es el punto fuerte de la visita a Henley, tampoco se puede acabar la excursión sin dar un paseo por el centro del pueblo y por el resto de sus calles.

Algunas de las cosas que se pueden visitar son el Town Hall o ayuntamiento –en el que se encuentra el punto de información para los turistas–, las casas de hace unos cuantos siglos que se encuentran en las calles de detrás de éste, la Market place –donde desde hace siglos había un mercado cada jueves en el que se vendían alimentos y algunos materiales que llegaban a través del río– o la Old Fire Station Gallery. Antes era la estación de bomberos de Henley, pero ahora es una galería en la que algunos artistas exponen sus obras. A poca distancia de ahí también está The Old Bell, la casa más antigua del pueblo construida en 1325.

Henley on Thames es un pueblo pequeñito que se puede ver perfectamente en una excursión de un día. Eso sí, si hace sol mucho mejor, aunque todos sabemos que eso es algo un poco difícil en Inglaterra. Pero volviendo a lo que decía… aunque en unas cuantas horas se pueda dar la vuelta al pueblo, a mí me dejó con ganas de mucho más y si hubiese tenido más tiempo, sin duda habría repetido. Por eso, estoy segura de que a ti te pasará igual.

Autor entrada: Judith G. Noé

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