Cárcel La Model de Barcelona

La cárcel La Model y sus presos liberan 113 años de historia

Durante 113 años la cárcel La Model ha sido un reflejo de la historia de Barcelona y también de Catalunya. De hecho, se creó con la idea de que fuese un modelo para la reforma penitenciaria, de ahí su nombre. Se quería que la cárcel estuviese distribuida en celdas individuales situadas en alas que se juntasen en una estancia central. Y se querían crear las condiciones idóneas para favorecer la reinserción de los presos.

Desde junio de 1904 hasta junio de 2017, esta cárcel tan cercana a la estación de Sants ha sido el hogar, por llamarlo de alguna manera, de los presos de Catalunya y ha vivido cambios y transformaciones sociales. Pero quienes la dirigían creyeron que ahora ya no estaba habilitada para la reinserción y la rehabilitación de las personas encarceladas, cosa que creen que caracteriza a los sistemas penitenciarios de una democracia. Por eso La Model cerró.

De este modo, desde el momento en que se quedó vacía el departamento de justicia de la Generalitat de Catalunya nos ha dado a todos la oportunidad de visitar algunos de sus lugares o zonas más importantes. De esa manera, quienes hemos tenido la suerte de ir a visitarla entre los meses de julio y noviembre de 2017 hemos podido conocer cómo eran las instalaciones de esta cárcel y también algunas anécdotas y momentos importantes allí. ¿Cómo? Leyendo los carteles que explicaban la vida de personas tan conocidas como El Vaquilla y, sobre todo, hablando con algunos presos, tal y como os explicaré más adelante.

Patio de La Model de Barcelona
Patio de La Model

¿Cómo eran las instalaciones de La Model?

Como decía, solamente algunas zonas de la prisión eran visitables, por lo que el resto estaban cerradas al público. Aunque bien es cierto que muchas estancias eran iguales entre ellas y por tanto no era necesario conocerlas; bastaba con ver las demás para hacerse un idea de cómo era el resto.

Así, la visita empezaba después de que te abriesen y cerrasen las rejas de las tres primeras puertas de la cárcel, cosa que te hacía sentir como si fueses el protagonista de una serie de televisión del estilo de Orange is the New Black. Tras esto llegabas a la panóptica, es decir, una especie de estancia circular desde la que se veían las distintas galerías en las que estaban distribuidas las celdas. En ese sentido sí que tenía cierta organización que, según los folletos que te daban para realizar la visita, no tenían otras cárceles. Pero lo cierto es que en otras cosas esta organización no existía. Por ejemplo, aunque sea una cárcel con capacidad para 800 reclusos, después de la guerra civil tenía a casi 13.000 personas dentro, lo que resulta una verdadera barbaridad.

Pero centrémonos en las estancias que se podían visitar. Además de las galerías y celdas de las que hablaremos más tarde, se podía entrar a uno de los patios, a la peluquería, a la sala de vis a vis que tenía incluso algunos cristales rotos por los golpes de los internos, la sala de la paquetería y el lugar en el que estaba la silla de la pena de muerte. Y digo estaba porque durante la apertura de puertas ya no estaba allí y solamente se podía ver la marca que había dejado en el suelo.

Dicho esto vamos a hablar ahora de las galerías que he nombrado antes. Aunque en la cárcel había bastantes, las que estaban abiertas eran la galería 1, la 4 y la 5. La 3 –que no era visitable– y la 4 eran las más grandes de La Model. De hecho, hubo una época en la que ambas tenían 144 celdas. Y algunas de las que existían en los últimos años de vida de la cárcel se han podido ver durante la apertura de puertas. Así, muchos ciudadanos hemos podido ver con nuestros propios ojos su tamaño, sus camas y sus baños minúsculos.

Todas estas galerías, además, eran prácticamente autosuficientes. Por eso tenían biblioteca, paquetería o lavandería propias. Además, al fondo de la galería 4 estaba el comedor, que aunque no se podía visitar sí que podía verse a través de los cristales de la puerta. Y lo mismo pasaba con enfermería, a la que tampoco se podía acceder.

Enfermería de La Model de Barcelona
Enfermería de La Model

El Vaquilla y otras 12 historias de La Model

Aunque como he dicho algunas de las celdas eran visitables, las de la galería 5 estaban cerradas debido a la exposición que se instaló en ellas. Durante los años de vida de La Model, esta galería acogió a presos políticos, sacerdotes etc., es decir, presos un tanto singulares.

Así, de entre todas esas personas se escogió a unas pocas para representar su vida en sus celdas. Además, también se colgaron carteles explicativos en las puertas, para que de esa manera se pudiese conocer mejor la historia de esos presos. En total, en la exposición se contaban 13 historias diferentes para conocer un poco más en profundidad la historia de esta prisión.

Por ejemplo, se podía ver la que fue la celda de Juan José Moreno Cuenca a quien quizá no conocéis a no ser que os diga que su apodo era El Vaquilla. El Vaquilla ingresó en prisión por primera vez en 1975, cuando tenía tan solo 13 años. Poco después quedó en libertad pero volvió a ser detenido una vez fue mayor de edad. Durante su estancia en la cárcel y siendo ya famoso por haberse grabado incluso películas sobre su vida, organizó varios motines. Es por eso, por haberse convertido en consumidor de drogas durante el fenómeno de la heroína y por su vida en general, que fue totalmente caótica, que su celda estaba hecha un desastre. Es decir, durante la visita nos encontramos con una celda llena de muebles y ropas tirados por el suelo. Por supuesto era parte de la exposición, que trataba de reflejar el desorden que fue su vida. Eso sí, aun con todo eso y habiendo fallecido con tan solo 42 años, El Vaquilla tuvo tiempo de dejar las drogas y sacarse el graduado escolar.

Celda de El Vaquilla en La Model
Celda de El Vaquilla en La Model

Otro de los presos que estuvo allí y que era protagonista de la exposición fue Lluis Companys. Este señor fue detenido 14 veces durante la monarquía, es decir, entraba en prisión y luego quedaba en libertad. Pero esto dejó de ser así cuando declaró la República en 1931 y fue nombrado presidente de Catalunya en 1934. Tras esto, fue detenido, condenado a muerte y ejecutado.

Además, también se contaban las historias de Salvador Seguí o Noi del Sucre, dirigente de la CNT y amigo de Lluís Companys; Francesc Ferrer i Guàrdia, fundador de la Escuela Moderna y acusado de ser uno de los cabecillas de la Semana Trágica de 1909, en la que muchas personas iniciaron una protesta en contra de la guerra de Marruecos o más bien del envío de civiles catalanes para que luchasen allí o el sacerdote Salvador Balletbó, víctima de la represión religiosa. Como decía, en total se contaban 13 historias que se representaban dentro de las celdas.

¿Cómo se vivía en La Model? La visión de los presos

Saber y ver todo lo que he contado hasta ahora a mí me pareció súper interesante. Pero lo que más me gustó de todo fue poder hablar con los reclusos, con las personas que vivieron allí durante años y escribieron la historia de la prisión. Para mí no hay nada mejor que eso para saber la verdad de lo que se vive en un centro penitenciario, así que resultó ser una experiencia irrepetible.

Así, como os decía se podía hablar con ellos. Estos presos estaban allí trabajando, pero no estaban en libertad. Es decir, pasaban el día allí o unas horas allí hasta completar su jornada y después volvían a la cárcel en la que habían sido reubicados. Y ninguno de ellos tenía ningún problema ni ningún tipo de reparo a la hora de contarte las cosas y sus historias.

Así, me encontré con un hombre que había estado en prisión más de 20 años repartidos en diferentes estancias. Es decir, quedaba en libertad pero al poco tiempo volvía a ser detenido, siempre por robo. Eso sí, según nos dijo esa vez era la definitiva y no quería volver más una vez cumpliese condena.

Y ahora que hablo de las condenas, otro de ellos nos explicó que la mayoría de ellos cumplen solo la mitad de sus condenas y que antes de llegar a esta mitad, ya los avisan para que vayan preparando papeles para poder salir antes de tiempo.

En cuanto a las condiciones de vida allí, ambos coincidían en que éstas eran muchísimo peores que todo lo que nos pudiésemos imaginar y que era un lugar en el que se aprendía a valorarlo todo. Eso sí, también nos dijeron que como en todas las cárceles, con dinero algunos reclusos conseguían algunos ‘lujos’, como por ejemplo comida o una televisión. Y drogas, claro, ya he hablado antes del fenómeno de la heroína.

Biblioteca de La Model de Barcelona
Biblioteca de La Model

En cuanto a los lugares que habitaban, ya he dicho antes que contaban con baños minúsculos en los que era casi imposible entrar. Además, nos explicaron que aunque viésemos que tenían una o dos literas, durante años habían sido muchas más personas por celda y habían dormido incluso con colchones tirados por el suelo.

Por supuesto, el estar lejos de la familia es algo muy duro. Dicen que te acostumbras un poco e intentas suplirlos, de alguna forma, con la gente que hay allí dentro. Pero aunque en las series de televisión se hagan amigos, en la cárcel La Model no se hacían. No es que no se hablasen unos con otros, sino que esa ‘amistad’ no era real. A la hora de la verdad nadie estaba para nadie.

Así, aseguraban que una vez entrabas en la cárcel era como si se detuviese el tiempo. Todos los días eran exactamente iguales: no había personas queridas cerca, la vida se hacía rodeado de paredes y poco tenían para entretenerse. Eso sí, contaban con una biblioteca y, como única cosa buena, estaba el hecho de que les daban todas las facilidades necesarias para hacer cursos, poder estudiar y sacarse el graduado escolar e incluso carreras universitarias.

Ahora La Model ha cerrado sus puertas y su historia ha llegado a su fin. Por eso los presos actuales seguirán escribiendo páginas en las cárceles en las que han sido reubicados. La historia anterior, la que nos ha contado La Model al dejarnos entrar a visitarla, ya tiene punto y final.

 

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Autor entrada: Judith G. Noé

12 thoughts on “La cárcel La Model y sus presos liberan 113 años de historia

    Juan Vicente Raga Onate

    (1 enero, 2018 - 8:30 pm)

    Estuvimos en la modelo hace un par de meses, y nos pareció una visita muy interesante, primero por que es gratuita, segundo por que es parte de la historia de España y Cataluña, es una pena que según nos comentaron querían demolerla, ya que allí hay un museo actualmente que vale mucho, esperemos que el ansia de ladrillo no supere a este cárcel y que este pedacito de historia se mantenga! Muy buena entrada!

      Judith G. Noé

      (3 enero, 2018 - 12:44 pm)

      Sí, la verdad es que si la echan abajo será una pena porque se eliminarán por completo 113 años de historia de la ciudad. a mi también me pareció una visita interesantísima sobre todo ya digo, al poder hablar con los verdaderos protagonistas del lugar! Gracias por tu comentario 🙂

    laura

    (3 enero, 2018 - 11:47 am)

    Buenas,
    La cárcel La Model la verdad que no hemos tenido la ocasión de conocerla pero se ve muy interesante. Solo hemos estado en la prision de Alcatraz por dentro y se te pone la piel de gallina al conocer sus historias del día a día…
    un saludo.

      Judith G. Noé

      (3 enero, 2018 - 12:47 pm)

      Bueno, supongo que el caso es el mismo, la experiencia en sí es visitar una cárcel. Y coincido contigo, piel de gallina al conocerla! Gracias por tu comentario! 🙂

    Pilar

    (3 enero, 2018 - 1:15 pm)

    Hola Jud,
    Pues si que es toda una experiencia poder visitar una cárcel como la model. Desde luego tuvo que ser impresionante visitar un lugar como ese donde han habido tantas historias durante sus 113 años de actividad.
    No sabía que El Vaquilla estuvo preso allí y me ha resultado muy curioso ver como tenía la habitación! menudo desorden! ¿Qué tienen pensado demolerla? Sería una pena que eso sucediese porque es muy interesante poder conocer un penal por dentro y más éste que fue construido como modelo para las demás prisiones.
    Un post muy interesante!! Saludos 😉

      Judith G. Noé

      (3 enero, 2018 - 8:32 pm)

      Sí, eso de El Vaquilla era una representación, pero básicamente es el resumen de su vida. Y por lo que sé sí, quieren demolerla, pero yo espero que no lo hagan y que den la oportunidad de seguir visitándola. Muchísimas gracias por tu comentario, Pilar! 🙂

    Capture the Atlas

    (3 enero, 2018 - 2:24 pm)

    La verdad que nunca he ido de visita a una cárcel, pero conocer las 113 años de historia de los presos que vivieron en la Model debe ser muy interesante. Y más si la visita es gratuita. Me lo apunto para la próxima vez que visite Barcelona. Lo que más me ha llamado la atención es la exposición donde hablan de la vida de los presos más famosos que la cárcel dio hogar.

    Un abrazo!

      Judith G. Noé

      (3 enero, 2018 - 8:35 pm)

      Por el momento creo que ya no hay más visitas, pero espero que cambien de idea y den la oportunidad de que todo el que quiera pueda ir a verla. Sería una pena que la cerraran para siempre o la demoliesen. La exposición sí está bien, lo único que a mí según qué cosas me habría gustado verlas en su estado original. Recuerdo que en otra celda había una mesa con una silla y me explicaron que eso era así porque al preso lo mataron (o murió, pero creo que fue lo primero) después de tomarse un último café.

      Gracias por tu súper comentario! 🙂

    Sara de Viajar Lo Cura Todo

    (6 enero, 2018 - 2:35 pm)

    Vivimos casi al lado y nunca se nos ha ocurrido visitarla. Por lo que cuentas, la visita tiene que ser muy especial, sobretodo cuando los presos te lo cuentan en primera persona. Coincido en que no deberían derruirla sino mantenerla como un símbolo de la historia de la ciudad.
    Un abrazo!

      Judith G. Noé

      (6 enero, 2018 - 3:32 pm)

      Creo que ahora ya no se puede visitar, pero a ver si deciden ampliar el plazo y que pueda ir más gente. Es una visita curiosa y muy interesante! Gracias por tu comentario, Sara 🙂

    Judit

    (7 enero, 2018 - 1:57 pm)

    Hola!
    Me ha encantado tu post! Nosotros queríamos ir a la Modelo pero lo miramos tarde y ya la cerraron :(. Como dices es algo irrepetible ver como vivían todos esos reclusos desconocidos o conocidos como “El vaquilla”. Ya que no hemos podido ir hemos podido hacer la visita a través de tu blog :). Espero que vuelvan a reabrirla y así poder hacer esa visita en primera persona 🙂

      Judith G. Noé

      (8 enero, 2018 - 11:19 am)

      Pues sí, ojalá la abran otra vez y tengáis la oportunidad de ir a verla. Me alegro que hayáis podido hacer parte de esa visita a través de mi blog 🙂

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