Llamadlo talento… o llamadlo Bruno Mars

He estado dándole vueltas al hecho de escribir en este blog cosas que no tienen que ver con los viajes y al final he decidido que un apartado de “Más de mí” tampoco está mal. ¿Por qué? Porque hay otras formas de viajar que no son ni describir pueblos ni hablar de los mejores restaurantes de una ciudad. Porque puedo hablaros por ejemplo de música, que es una de las razones por las que yo viajo, e intentar llevaros a vosotros a ese lugar y a ese momento. Porque es un blog personal y me tiene que servir para expresar lo que siento, para mostraros más de mí, aunque no tenga nada que ver con un avión. Y porque hay cosas que necesitan ser contadas, como por ejemplo el espectacular concierto que Bruno Mars hizo el viernes en Barcelona.

Los medios de comunicación hacen que sienta vergüenza ajena de lo que es mi profesión. Muchos periodistas escriben textos que me hacen pensar que nunca han estudiado la misma carrera que yo. No se informan, manipulan e incluso inventan. Hay muchas noticias que dicen que Bruno ha decepcionado a los fans porque en lugar de dar un concierto en Opium cantó dos canciones en playback. Pero lo que no saben o no quieren saber es que lo que hizo Bruno en esas dos discotecas fue un simple bolo, en el que se aseguraba su presencia y nada más. Su concierto se celebró el viernes día 7 de abril en un Palau Sant Jordi que lo recibió con lleno absoluto y que disfrutó desde incluso antes de que saliese al escenario.

La súper cola que hicimos mi grupo de amigos y yo y la buena organización a la hora de entrar nos sirvió para estar en segunda fila –lástima de las early entry, que nos quitaron la primera– y disfrutar desde muy cerca del que para mí es el mejor artista del universo. Quizá pensáis que no soy objetiva, pero os aseguro –porque yo sí que trato de cumplir los valores que requiere el periodismo– que Bruno Mars es el talento personificado.

Los nervios de todos los allí presentes fueron en aumento a medida que pasaron los minutos, sobre todo una vez terminó la actuación de Anderson Paak, el telonero. Cuando apagaron las luces, comenzó a sonar la música y desapareció el telón el público del Palau enloqueció. Y no es para menos, porque Bruno empezó muy fuerte haciéndonos bailar a ritmo de Finesse. La siguió 24k Magic, que se convirtió en uno de los momentos más bonitos de la noche porque muchos de los fans lanzamos al aire unos billetes de 100 dólares que nosotras misma habíamos hecho y repartido para la ocasión. Y a Bruno pareció gustarle la sorpresa, porque cuando terminó la canción cogió uno de los billetes que habían conseguido llegar al escenario. ¡No sabéis la ilusión que me hizo!

Bruno continuó con Treasure, una de las canciones más conocidas de sus dos discos anteriores. Y a ésta la siguieron el resto de canciones de 24K Magic a excepción de Too Good to Say Goodbye, que fue la sacrificada para desgracia de muchos de los asistentes, yo incluida. Con Calling All My Lovelies demostró que no hace playback como aseguran quienes no tienen mucha idea. Es humano y tres canciones en las que no deja de bailar hacen que su respiración se acelere, claro está, pero por eso trató de normalizarla mientras su banda cantaba el inicio de la canción.

Cantó Stright Up & Down, lentita y sensual; Perm, en la que bailaron todos en grupo incluso sentados; That’s What I like, en la que nos dedicó unos cuantos ‘Barcelona girls’ y unos cuantos ‘te quiero mucho’; Chunky, una de mis canciones favoritas del último disco y de la que mi grupo llevábamos escrita una frase en unas camisetas que nos hicimos y Versace On The Floor, que si en el disco es bonita, él se encarga de hacerla inmejorable. No tengo palabras para ella.

Después dio paso a muchas de las canciones antiguas, que todos cantamos a pleno pulmón. Marry You, que nos animó a todos; Runaway Baby, una de las más rápidas y movidas;  When I Was Your Man, que nos emocionó a todos sin importar sexo o edad, cosa que no resulta nada rara porque su letra y el sentimiento con el que la canta te llegan al corazón; Grenade, que la versión en directo es espectacular; Just the Way You Are, que personalmente es una de las que más me gusta, en la que nos invitó más de una vez a cantar solos mientras él sonreía al escucharnos; Locked Out of Heaven, que nos hizo saltar bajo una lluvia de confeti dorado y Uptown Funk, tras la que el telón bajó de nuevo y tras la que me dieron ganas de mucho más.

La voz de Bruno Mars en directo es brutal, se luce mucho más que en los discos, pero todo se convierte en indescriptible cuando lo ves bailar de la manera en la que lo hace. No deja de moverse en todo el concierto, de moverse muy bien, para ser exactos. Y además lo hace con una banda que lo acompaña en sus coreografías. Hasta yo que no soy una experta en baile puedo deciros que se mueve con total naturalidad y que consigue hacer fácil lo difícil.

Muestra su sonrisa en todo momento y te hace disfrutar solo con verlo disfrutar a él. Transmite –todos lo hacen– su alegría y consigue traspasarte la piel con cada una de las canciones. Está atento al público y le dedica gestos, miradas y palabras. Además hay que decir que el público de Barcelona es ruidoso y entregado, canta todas las canciones y lo vive mucho y fuerte. Y, por si fuese poco, Bruno lo acompaña todo con un espectáculo de luces, fuego, petardos etc. que lo hace todo todavía más increíble.

Podéis pensar que no soy objetiva, ya lo he dicho, porque además os he de confesar que lo conocí dos días antes del concierto, se portó muy bien conmigo y me hizo sentir afortunada y muy, muy especial. Todavía hoy no puedo dejar de pensar en el abrazo que nos dio y en todo lo que nos dijo, sobre todo en su “cuidaos mucho, por favor”. Pero os prometo que eso no influye cuando os digo que es la mejor definición de las palabras talento y artista, que no os hablo desde el punto de vista de una fan, que también, sino que es algo en lo que coincidimos todos los que lo hemos visto. Os lo digo yo, que he visto a muchos cantantes en directo, y también os lo dicen personas que se dedican a la música.

No digo que a todo el mundo tenga que parecerle el mejor artista del mundo como a mí me lo parece, solo que estoy segura de que nadie puede negar lo bueno que es sobre los escenarios. Lo pensé cuando lo vi por primera vez en 2013 y  me reafirmo ahora. Bruno Mars es una persona a la que todo el mundo debería ver en directo por lo menos una vez en la vida. Al menos todo aquél a quien le guste la música. Que no os engañen, Bruno no decepciona. Bruno lo que hace es que quieras quedarte a vivir para siempre en ese momento.

Autor entrada: Judith G. Noé

4 thoughts on “Llamadlo talento… o llamadlo Bruno Mars

    paleogourmete

    (12 Abril, 2017 - 1:43 pm)

    Porque es malo el playback? ( siempre que se especifique que lo es ) ¿qué preferimos un buen grupo que genere un buen espectáculo y haga alguna actuación en playback o un grupo malo que canten directo y nos aburra?

      Judith G. Noé

      (12 Abril, 2017 - 5:07 pm)

      Yo prefiero un grupo o un cantante en este caso como Bruno Mars, que hace un buen espectáculo y canta en directo. Yo no sé si el playback es bueno o malo y para gustos los colores, pero si yo pago lo que vale una entrada (que en muchos casos es muy cara) es para ver a esa persona cantar. Y prefiero ver lo que vi de Bruno y que he explicado aquí, cómo trataba de recuperar la respiración mientras cantaba la banda, que escuchar su disco jajaja

    Alize

    (22 Abril, 2017 - 7:29 pm)

    Muero de envidia. Me encanta Bruno y me he quedado con las ganas de verle en Madrid… Aisss cómo me arrepiento 🙁
    ¡Besotes!

      Judith G. Noé

      (22 Abril, 2017 - 8:54 pm)

      Jo, es que con todo el follón ese que hubo con las entradas y la reventa… mucha gente se ha quedado sin poder ir. No pensaste en irte a otra ciudad?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *