Paseo de Monza

Monza, mucho más que un circuito de Fórmula 1

Si eres amante de los deportes de motor, está claro que has escuchado hablar muchas veces de Monza. Si no es el caso puede que esta bonita y acogedora ciudad italiana te suene un poco menos. Sea como sea, mi intención en estas líneas es hacerte ver que Monza es más que su circuito. De hecho, como mi visita a la ciudad fue improvisada no tuve tiempo de ir a verlo… ¡y no me hizo ninguna falta! Monza me sorprendió mucho y para bien.

Para llegar al centro del pueblo debes caminar hacia la derecha desde la estación de Monza. No tiene pérdida; es todo recto hacia arriba. No te llevará más de cinco minutos entrar en esa Monza que te conquistará.

Gran parte de la culpa la tienen sus calles empedradas que le dan un toque coqueto que enamora. Y sus paseos llenos de flores que le dan ese aire cálido que te hace sentir como en casa. Caminar por sus callejuelas se convierte en un agradable paseo desde el primer segundo, incluso aunque en ese momento no haya nada en concreto que llame tu atención. Como digo, Monza llama la atención por ella misma.

Duomo de Monza
Duomo de Monza

A medida que vas caminando te encuentras con diferentes iglesias, algunas parecidas entre ellas. Pero no es el caso de su catedral o duomo, que pese a verla en obras me pareció preciosa. Se construyó entre los siglos VI y VII y se restauró en el año 1300. Su fachada es de mármol blanco y verde y nada tiene que ver con el campanario que se levanta imponente a su derecha, de color rojizo.

Un poquito más arriba está el parque de Monza, enorme y con varias cosas que visitar. Para ello lo mejor que se puede hacer es recorrerlo por su lado izquierdo; es ahí donde queda lo más interesante. Así, lo primero con lo que te encuentras es con la Villa Real. El edificio en sí es inmenso y la gran fuente que hay frente a él hace que quede una imagen bastante bonita. Años atrás sirvió de hogar a los reyes del Imperio austrohúngaro y a los del Imperio de Italia. Actualmente acoge exposiciones y constituye uno de los tres complejos reales más importantes del país.

Además, desde el recinto se puede entrar gratuitamente al jardín botánico. No es muy grande, pero te da para pasar en él un buen rato. Hay puentecitos, bancos originales decorados con arbustos y muchas plantas de diferentes especies. Es muy bonito.

Como decía el parque es inmenso, así que repartido por todo él hay bastantes más lugares que pueden visitarse. Pero sin duda, lo más importante de todo es el Autódromo Nacional de Monza, donde se celebran las carreras de Fórmula 1. Tal y como te he dicho antes nosotros no llegamos hasta allí por falta de tiempo, pero todo lo que vimos fue suficiente para que la excursión nos pareciese totalmente acertada. Monza es pequeña pero cautivadora. Sin duda, un lugar al que escaparte si vas de viaje a Milán.

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Autor entrada: Judith G. Noé

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