Islandia

Las maravillas que no puedes perderte en Reykjavik, la tierra del agua

Hoy te traigo un artículo de María Inés, una chica que vive en Chile y a la que le encanta Europa. Por eso, y porque no hay nada mejor que descubrir el mundo viajando con todos, te dejo con ella y con su artículo sobre Reykjavik, la tierra del agua.

Hola, mi nombre es María Inés y soy viajera desde hace unos 15 años. Vivo en Santiago de Chile, desde donde he creado mi blog Despierta Viajando, para compartir mis experiencias de viaje. Me gusta viajar de manera independiente, por mi cuenta, lo que me ha llevado a acumular anécdotas y sobretodo muchos aprendizajes. Lo que quiero compartir, sin embargo, va más allá de sólo mis viajes: además de consejos y tips, quiero contar cómo vivo los viajes.

Para mí cada experiencia de viaje se ha transformado en una historia de vida que me deja un regalo, una invitación, a despertar mi conciencia y conectarme conmigo misma. Eso es lo que intento transmitir con cada post y cada consejo. Y en esta oportunidad te cuento sobre un viaje que hice hace poco, a Islandia. Casi 12.000 kilómetros separan a Chile de Reykjavik, siendo esta ciudad el destino más lejano al que he ido. Este viaje me surgió como varios otros, del inconsciente, de la imaginación. No sabía mucho más aparte de que era un país pequeño, con paisajes hermosos y clima extraño.

Cuando llegué, este país de 300.000 habitantes y poco más, literalmente se me metió en los pulmones. Al bajar del avión hay que abrigarse y subirse al bus, nada de mangas. Y así llega el primer contacto con el aire puro de Islandia. Luego vendría el agua: desde el aeropuerto voy descubriendo que es de las más puras del planeta -está anunciado por todas partes-. Absolutamente cierto. Este fue el primer contacto,
pura naturaleza desde el primer minuto en Islandia. O en Reykjavik, la tierra del agua, del hielo y del fuego.

Estuve unos seis días en Reykjavik, tiempo más que suficiente para recorrerla con calma, y también aventurarme hacia aquellas maravillas naturales que han hecho famoso a este país. Pero en esta misma ciudad, descubrí varias cosas que dejaron parte de mi corazón allá. Todas ellas tienen un común denominador: el agua. Así, presento 4 alternativas para visitar en Reykavik relacionadas con el agua:

The Pond

Este pequeño lago está en medio del centro de la ciudad, siendo una especie de patio trasero del ayuntamiento y del edificio del parlamento de Islandia. En sus alrededores surge un pequeño parque, ordenado y con mucho verde, mientras que mirando hacia la catedral –Hallgrimskirka, inspirada en las columnas de basalto que se ven en algunas playas islandesas- se obtiene esta panorámica:

The Pond, Reykjavik, la tierra del agua
The Pond, Reykjavik | Despierta Viajando
Harpa

Este moderno edificio alberga la sala de conciertos más grande de Reykjavik, y por su arquitectura, es un espectáculo de día y de noche. Sus ventanas de colores ofrecen una perspectiva increíble del agua que la rodea, el mar del Norte. Se puede hacer tours para recibir explicaciones más informadas, aunque yo me quedé sólo con mi propia impresión en cada piso, de cada ventana.

Costanera

Reykjavik moderno mira hacia el mar del norte, en un paseo tranquilo, con zona para peatones y ciclistas. Yo lo usé para correr -muy mala idea hacerlo al anochecer, por lo frío que se pone- y así tener otra panorámica de la ciudad. Se puede ver el edificio Harpa desde lejos, y también pasar por el Solfarid, el monumento a los exploradores que han llegado a estas tierras.

Costanera, Reykjavik, la tierra del agua
Costanera, Reykjavik | Despierta Viajando
Blue Lagoon

No me es ajeno ir a las aguas termales -me encantan- y en Islandia juegan un rol muy importante. Son el lugar donde se juntan familias y amigos a conversar de la vida y hacer su vida social. En Reykjavik hay varias piscinas públicas a las que se puede ir. Sin embargo, yo fui a Blue Lagoon, de camino al aeropuerto, y una de las atracciones más famosas de este país. Es absolutamente enorme… enorme! Y tiene zonas más heladas o templadas -yo estoy acostumbrada a aguas termales muy calientes- y otras más calentitas.

Nada más llegar, según el paquete que hayas comprado, te dirigen a un vestidor, muy concurrido, y te entregan una pulsera para que cargues a ella lo que compres dentro. ¡Hay hasta un bar que sirve vino y espumante! Estuve unas tres horas en total en el agua y fui al anochecer. Fue una experiencia linda, diferente por la cantidad de gente, pero en la que es posible conectarse con el cuerpo y disfrutar. Reservar por la web de Blue Lagoon, cuidando de reservar transporte si lo necesitan. Son 45minutos en transfer desde Reykjavik a la laguna. Consejo: Tómate varias horas, no vayas de camino al aeropuerto, para que puedas hacerlo con calma. En la laguna puedes estar el tiempo que quieras. Hay baños de vapor y saunas también.

Blue Lagoon, Reykjavik, la tierra del agua
Blue Lagoon, Reykjavik | Despierta Viajando

Si quieres, puedes conocer un poco más sobre María Inés y sobre este país en su artículo sobre Reykjavik.

Rincones secretos de las capitales europeas, de Viajando con Jud

¿Te ha gustado el post? Únete a Viajando con Jud y llévate GRATIS el eBook "Rincones secretos de las capitales europeas"

Gracias por suscribirte

Autor entrada: Judith G. Noé

15 thoughts on “Las maravillas que no puedes perderte en Reykjavik, la tierra del agua

    Luz

    (23 marzo, 2018 - 11:18 am)

    Buenos días Jud. Normalmente me paso a comentar los posts para destacar lo que más me gusta… pero la verdad es que no puedo elegir. Me ha encantado todo, desde la primera fotografía del lago en medio de la ciudad hasta las termas. Desde luego, Reykjavik es la ciudad del agua, en la tierra del agua, Islandia. Una maravilla de país, en el que su capital es una excelente carta de presentación. Un saludo y enhorabuena por esta colaboración

      Judith G. Noé

      (30 marzo, 2018 - 8:34 pm)

      Muchísimas gracias por tu comentario, Luz. Me alegra que te haya gustado tanto como a mí me gustó la propuesta! La verdad es que aunque nunca he estado en Reykjavik, sí me parece una maravilla!

    Alba

    (23 marzo, 2018 - 8:32 pm)

    En nada estamos por estas tierras y sin duda visitaremos reikiavik. Hay algunos sitios de los que nombras que no habíamos incluido y que seguro visitaremos. Blue lagoon merece tanto la pena como lo comentan? Muchas gracias y un saludo

    Nos ha parecido este post muy inspirador. Ya nos habían hablado muy bien de Reykjavik y ahora vemos que es verdad todo lo que dicen. Lo que nos preguntamos es si en Blue Lagoon el agua estará bien calentita pues somos muy frioleros. Al menos en la foto parece que sí. Una colaboración preciosa Jud! Gracias a las 2!

      Maria Ines

      (30 marzo, 2018 - 11:15 pm)

      Hola Alba, sí, yo creo que merece la pena totalmente. Es una piscina termal enorme, de un color celeste muy particular, y las instalaciones están muy bien. A mí me gustó mucho porque a pesar de haber mucha gente, no se sentía lleno en la piscina. Y además porque me encantan las termas 🙂 siempre que puedo voy. El agua termal es parte de la vida de los islandeses además. Yo iría de nuevo totalmente. Saludos!

        Maria Ines

        (30 marzo, 2018 - 11:19 pm)

        Hola Lourdes, gracias por tus lindas palabras!
        Como es muy grande, hay partes de la laguna en que el agua es más caliente, diría que sobre 40 grados (justamente cerca de esa pasarela de madera hay una) y en otras más al medio el agua está un poco más temperada. Yo estoy acostumbrada a aguas termales bien calientes, y esta anduvo bien, pero hay para todos los gustos en la misma piscina. Y hay varios baños de vapor y sauna, además.
        Sí era un desafío terrible salir de la piscina!! jaja.. pero teniendo una chaqueta cerca se aguanta mejor. Saludos!

    Patri y Pablo

    (24 marzo, 2018 - 8:27 am)

    Hace tiempo que tenemos ganas de viajar a Islandia y por eso post como estos nos encantan y seguimos mirando info como si fuesemos a ir mañana! Islandia tiene que ser una maravilla toda ella! Pero nos encanta ver que Reykjavik a pesar de ser la capital, no es un bloque de hormigón y tiene igualmente tanta naturaleza, normal que se le llame la tierra del agua!

      Judith G. Noé

      (30 marzo, 2018 - 8:36 pm)

      Es bonito ver que podemos viajar a través de las palabras de los demás, ¿verdad? Leer esos artículos ayuda un poquito a disminuir el ansia por visitar un determinado lugar, en este caso Islandia y en concreto Reykjavik!

    WOMANWORD

    (25 marzo, 2018 - 6:11 pm)

    Ya estoy planificando mi viaje a Islandia y tu post me ha venido de perlas para conocer ésta preciosa “tierra del agua”. Las fotos son preciosas. Qué concepto de arquitectura tan genial.

    Stephanie Acosta G.

    (25 marzo, 2018 - 8:17 pm)

    Que interesante, hoy he leído bastante sobre Islandia, me impresiona lo de las aguas termales en un lugar tan frío, me imagino que lo difícil no es entrar al agua, si no después salir con semejante frío, no se si lo haría jejejejejeje. Muchas gracias por esta información y por lo que nos cuentas de tu experiencia viajando, creo que el nombre de tu blog, Despierta Viajando, es algo real, porque viajar transforma y trae vive.
    Un abrazo.

    Sergio

    (25 marzo, 2018 - 10:21 pm)

    No conozco Reykjavik pero me ha sorprendido mucho este post. Desconocía que pudieran encontrarse edificios tan modernos en esta capital 🙂 ¡Muchas gracias por enseñárnoslo!

    Maria Ines

    (30 marzo, 2018 - 11:23 pm)

    Hola a todos! Agradezco mucho sus comentarios, estoy muy contenta que les haya gustado el post! La verdad es que partir en Reykjavik mi último viaje fue muy especial, principalmente porque ha sido el viaje más lejos que he hecho y porque me era totalmente desconocido. Pero descubrí una ciudad amable, totalmente conectada con su entorno y su naturaleza. Les adjunto aquí un link a otro post en Despierta Viajando sobre Reykjavik, con otras cositas para descubrir de esta capital. Acá está: https://bit.ly/2J6LUZt
    Los espero! 🙂
    Y mil gracias también a Judith por darme el espacio 😉

      Judith G. Noé

      (31 marzo, 2018 - 2:01 am)

      Gracias a ti por esta magnífica colaboración, Maria Inés! 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *