Una ruta por El Raval de Barcelona

Los fines de semana de primavera apetece salir de casa para disfrutar del sol y de las temperaturas tan agradables que hay. Es por eso que hace unas semanas os propuse cinco planes para hacer en Barcelona durante estos meses previos al verano y uno de ellos era hacer rutas por la ciudad. Es por eso que hoy os traigo una nueva idea y os propongo un recorrido por el barrio del Raval. Quizá no es el más famoso ni tampoco el más visitado por los turistas, pero a mí me parece una zona súper interesante y diferente en la que la mezcla de culturas es la protagonista.

Así, igual que para la ruta por el Barri Gòtic os propongo como punto de partida Plaza Catalunya. Desde aquí debéis comenzar a bajar por la parte derecha de la Rambla y girar cuando encontréis la Calle Tallers. Con esta primera calle ya podréis haceros a la idea de todo lo que veréis a continuación, porque ya empieza a ser algo diferente al resto. Os propongo caminar durante un par de manzanas y después girar a la izquierda hasta llegar a la Calle Bonsuccés, que es paralela a la primera.

Si queréis podéis retroceder un poco hasta llegar al convento con el mismo nombre que hay en el número 3, junto al que hay un patio interior muy bonito. Si no, podéis continuar hacia la derecha y veréis que la calle se convierte en Calle Elisabets. Allí os encontraréis con La Casa de la Misericordia, que data de finales del S.XVI.

Todo recto llegaréis hasta la Plaça dels Àngels, en la que podréis ver el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA); el Convent dels Àngels, que fundado en el S.XVI todavía conserva su portada renacentista y algunos elementos góticos y el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), de finales del S. XVIII.

Al cruzar la plaza os encontraréis con la Calle Joaquim Costa, que deberéis bajar en dirección hacia al mar. En ella encontraréis muchos bares y tiendecitas en las que tomar un refresco o comprar algo para comer. Lo que más me gusta es que al tratarse de un barrio multicultural encuentras comidas de muchas partes del mundo y hay muchas cosas diferentes entre las que elegir. También me llama la atención que hay nombres de comercios en castellano, en árabe y en otros idiomas.

Cuando veáis la Calle del Carme desviaros hacia la derecha, para así poder visitar el Hospital de la Santa Creu. Se trata de un antiguo hospital medieval que en 1929 se trasladó al nuevo Hospital de Sant Pau. Al menos para mí, es una de las cosas más bonitas que tiene el barrio. Solo he estado una vez en la que seguí la misma ruta que hoy os propongo a vosotros y he de deciros que el patio de este hospital es donde pasé más rato parada.

PATIO
Hospital de la Santa Creu

Cuando entréis al patio veréis que allí están la Biblioteca de Catalunya, la Casa de la Convalescencia, la Real Academia de Medicina y una antigua Capilla en la que hoy se puede disfrutar de varias exposiciones.

Además os daréis cuenta de que dentro de ese patio hay mucho ambiente. Muchas de las personas que viven en el Raval y muchas otras que simplemente están de visita se sientan en algunos de los muros o escaleras e incluso a los pies de una fuente que hay. El día que yo fui, por ejemplo, incluso cantaban.

Si continuáis hacia adelante por la calle en la que veníais veréis el Teatro Romea, que data de 1863. Dicen que es uno de los teatros con más vida de toda Barcelona, aunque al menos desde fuera a mí no me parece que tenga nada de especial.

Hacia adelante por la Calle Hospital os encontraréis con una calle chiquitita que se llama Jerusalén y que lleva al Mercado de la Boqueria. A este mercado debo decir que ya he ido muchas veces, porque si no menudo chasco me habría llevado al encontrármelo cerrado. Claro… ¡no caí en que era festivo!

Al comienzo de la calle, en la pared, encontré una figurita hecha con latas pintadas. Cada una de ellas llevaba una letra escrita y cuando mirabas el conjunto entero podías leer ‘Boig per tu’. Después de esta frase pude leer unas cuantas más que estaban colgadas en varias fachadas, y esto fue otra de las cosas que más me gustó. Había estado alguna que otra vez más, pero nunca había dado con ninguno de los mensajes escritos en las latas. Además, ahora es una cosa que está de moda en toda la ciudad.

LATA
Otro de los mensajes en latas

Al retroceder por la misma callejuela y cruzar la carretera os encontraréis en la Plaça de San Agustí, en la que se encuentra la Iglesia de San Agustí. Nosotros no entramos y en realidad tampoco estoy muy segura de que se pueda entrar, pero la fachada me gustó.

Continuad recto hasta la Calle Sant Pau y recorredla en dirección contraria a La Rambla. Así llegaréis hasta La Rambla del Raval y podréis ver la conocida estatua del Gato de Botero. No sé si la conocéis o cómo os la imagináis, pero es un gato tan grande… ¡que parece un oso!

GATO
Gato Botero

En la Rambla veréis árboles y palmeras y un montón de locales en los que podréis sentaros a tomar algo. Nosotros lo hicimos y descansamos un poquito antes de acabar el recorrido.

Cuando queráis continuar el paseo debéis hacerlo siguiendo la misma calle por la que veníais, así podréis visitar el Monasterio de Sant Pau del Camp. Está bordeado por un jardín, tiene una única entrada y a mí personalmente me recordó a una de las típicas masías del campo.

La última parada de la ruta es el Palau Güell, un edificio pensado por Gaudí y considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1984. Ya comprobaréis vosotros mismo lo original que fue el arquitecto al diseñar la fachada.

PALAU
Fachada del Palau Güell

Cuando acabéis estaréis otra vez en La Rambla, así que podréis decidir si volver a casa, subirla de nuevo o como nosotros ir a pasar el resto de la tarde al puerto. Sea como sea, seguro que lo haréis contentos por haber podido conocer un poquito mejor un barrio tan diferente como es el Raval de Barcelona.

Autor entrada: Judith G. Noé

4 thoughts on “Una ruta por El Raval de Barcelona

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *